Qué hacer

Descubre los colores del Otoño, en Québec.

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Contemplar un paisaje dorado desde un hidroavión, hacer rafting o kayak, son algunas de las sorpresas que te esperan en Québec. Desde mediados de Septiembre, hasta mediados de Noviembre, vivirás una explosión de colores, sabores y aromas  otoñales que lo impregnan todo.

¿Por qué el paisaje se viste de rojo en esta época? … ocurre por la acumulación de los azúcares contenidos en la savia de los árboles de arce y el tono varía despendiendo de la naturaleza del suelo. Otro elemento que incide, es la disminución de la luz por ser los días más cortos. Esto es un signo que advierte la cercanía del invierno.

Aunque la temperatura es baja en Otoño, no es tan extrema como en invierno. Oscila entre los 0º y los 15ºC. Así que una chamarra y una mascada, serán suficientes para disfrutar de las experiencias únicas que te ofrece Québec. Y para ir entrando en calor, te recomendamos iniciar con una caminata por El Viejo Québec, un encantador barrio del siglo XVIII, rodeado de tiendas de artesanías y ropa, restaurantes, artistas y músicos callejeros, todo en medio de una atmósfera bohemia, muy europea.

El Festival de los Colores es una fiesta que celebra el paso del Otoño por las diferentes ciudades y pueblos de la provincia. El senderismo, los deportes y la cultura, son los protagonistas de este acontecimiento. Si eres amante del rafting o el kayak, las corrientes del Río Rojo o los Rápidos de Lachine, calmarán tu sed de aventura; si prefieres observar el imponente paisaje y su diversidad cromática, nada como montar un hidroavión y admirar desde las alturas, extensos bosques y valles, vestidos de rojo y salpicados de amarillo y naranja. Como expresiones culturales de este Festival de los Colores, podrás encontrar “Los Sueños de Otoño de Baie Saint-Paul”, donde pintores y escultores acuden a inmortalizar los magníficos paisajes de la región de Charlevoix (los pueblos de  Anse Saint-Jean y Petit-Saguenay).

En el centro de La Petite Italie (La Pequeña Italia), en la place du Marché-du-Nord,  se ubica un pintoresco mercado libre, el Jean-Talon, que toma su nombre del primer intendente de Nueva Francia, en el siglo XVII. Es considerado el mercado público más grande de Norteamérica y tiene más de 100 años de existencia. Abre los siete días de la semana y  lo recordarás como un lugar lleno de sabores y olores cautivantes. En él encontrarás plantas, flores, hierbas aromáticas, podrás degustar miel de arce, frutas silvestres y productos orgánicos. Imposible resistirse a los panes recién horneados, el salmón salvaje, el esturión y el pato ahumado, la sopa de Caribú o las salchichas ecológicas; y para acompañar estas delicias, prueba las cervezas artesanas o los vinos y la sidra local.

Otra experiencia que recomendamos, es visitar las estaciones de esquí que, aunque no están listas para el invierno, ponen en funcionamiento las sillas transportadoras para que disfrutes de unas vistas panorámicas impactantes.

Si quieres vivir un Otoño inolvidable, lleno de colores y experiencias únicas, Québec es tu destino.

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