Dónde ir

Pueblos indígenas de Québec

114views

Wendake es un pueblo establecido en 1673. Está situado, a menos de media hora de Québec. Allí reside la única comunidad wendat (el nombre que los Hurones se dan a sí mismos) que sobrevivió en Canadá. Cuando los franceses llegaron a América del Norte, los Hurones conformaban una de las naciones más importantes del este del país y su territorio se extendía al norte de los Grandes Lagos.

Muchos de sus habitantes se dedican actualmente, a la fabricación artesanal de bisutería, talla de madera y confección peletera. Así que puedes encontrar productos como prendas de vestir de piel de castor o de alce, mocasines, raquetas para nieve y artesanía en general.

Es un pueblo hermoso y acogedor que conserva su antigua capilla-misión: Notre-Dame-de-Lorette (donde se intentaba convertir a los primeros pobladores en cristianos). De hecho, un signo de la tradición católica es la imagen de Kateri Tekakwitha, la primera santa india. Wendake es una mezcla de tradiciones ancestrales y la modernidad de nuestros días. Este contraste se refleja en el nombre de sus calles; todos escritos en el lenguaje de los Wendat.

Cuenta también con el Parque Natural de la Falaise. Vale la pena una visita a este lugar para hacer un recorrido a lo largo del río Akiawenrahk que termina en las cataratas Kabir Kouba, una caída de agua de 28 metros cuyo nombre significa “río de los mil meandros o de la serpiente” y a las que envuelve el misterio de muchos de los mitos y leyendas de los Hurones. En este paseo, también puede observarse un mural pintado sobre una gran piedra que explica de forma gráfica los papeles que juegan los diferentes elementos de la tribu (hombres, mujeres, niños) y las simbologías y creencias de la fé indígena.

Lo más destacable de esta antigua reserva, es el sitio tradicional Huron: “Onhoüa Chetek8e“ un lugar donde se ha recreado la historia, la cultura y el estilo de vida de los Hurones en el pasado. Tras una danza tradicional de bienvenida, el recorrido incluye zonas perfectamente ambientadas, donde se reproducen las viviendas originales de este pueblo, los métodos de caza y armas, los secaderos y ahumaderos de caza y pesca, los medios de transporte (raquetas y trineos), la fabricación de canoas, la tienda del Chaman, el sitio de adoración y  la casa de la medicina. También puedes vivir la experiencia de tocar “tambores de guerra” o fumar “la pipa de la paz” con aldeanos, vestidos con sus trajes típicos.

Leave a Response